CSIC Y USAL, buscan tratamientos menos agresivos contra el cáncer

Por: | Etiquetas: | Comentarios: 0 | enero 23rd, 2012

Un equipo de investigación en el que participan el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Salamanca (USAL) e integrado por científicos españoles, portugueses, colombianos y venezolanos, busca tratamientos menos agresivos contra el cáncer a través de su estudio, entre otras materias de análisis, en nematodos ‘Caenorhabditis elegans’.
El responsable de este aspecto del estudio, Adolfo Sánchez-Blanco, ha explicado que el C. elegans es "una especie de gusano" de un milímetro de largo perteneciente al filo nematoda que, por sus características, resulta "muy útil" como "cobaya" de laboratorio, ya que posee "cerca de un 70 por ciento de genes similares a los del hombre".

Además, su color transparente permite examinar su desarrollo en el microscopio y tiene "un coste muy bajo" de mantenimiento, ya que se encuentra comúnmente en el humus del suelo en lugares con un rango de temperatura en algún momento del año entre los 15 y los 25 grados y se puede cultivar en una placa petri, al igual que las bacterias Escherichia coli de las que se alimenta.

Por otro lado, este organismo "parecido a los parásitos intestinales" se desarrolla "muy rápidamente" y resulta "especialmente útil" en investigaciones relacionadas con el envejecimiento, debido a que su esperanza de vida es de sólo dos semanas, con lo que "no hay que esperar 80 años para ver la evolución de un fármaco antienvejecimiento como ocurriría con una persona".

Precisamente fue en las investigaciones relacionadas con el envejecimiento con las que este investigador salmantino se acercó al C. elegans, que se ha incorporado hace unos meses al proyecto de CSIC y USAL tras más de 14 años fuera de España.

Sánchez-Blanco obtuvo un contrato con el CSIC para incorporarse al grupo de trabajo dirigido por el profesor Faustino Mollinedo, el cual lleva alrededor de una década realizando estudios oncológicos, como responsable de seguir el mecanismo de acción de nuevos medicamentos en este nematodo.

El proyecto, en el que también participa el Complejo Asistencial de Salamanca, busca obtener nuevas terapias químicas que resulten "más eficaces" y que presenten "menos efectos secundarios" para el paciente, ya que las actuales son "muy agresivas", pues destruyen "todas las células en proceso de división, tanto cancerosas como sanas", según ha explicado Sánchez-Blanco. Se trata, por tanto, de "inducir una muerte celular de manera selectiva" que respete aquellas "no cancerosas".

El grupo de trabajo está formado por una docena de científicos entre los que se encuentra personal en prácticas y científicos profesionales procedentes de España, Portugal, Colombia y Venezuela.

Al margen del cáncer, el estudio con C. elegans permite realizar experimentos para "prácticamente todos los aspectos del campo biomédico", especialmente en aquellas enfermedades de tipo genético, como obesidad, diabetes, envejecimiento o Alzheimer.

Así el pequeño nematodo, que no pertenece al grupo parasítico, permite conocer los efectos de un determinado fármaco "en muy poco tiempo" y probar "miles de cosas al mismo tiempo" que posteriormente pueden ser probadas en ratones.

Debido a ello, el Caenorhabditis elegans se encuentra "muy extendido" en la biomedicina molecular, a pesar de que "extrañamente" en España "no es muy conocido". En este sentido, Adolfo Sánchez-Blanco ha recordado que en los últimos años "se han concedido tres premios Nóbel por trabajos con este nematodo", el primer organismo en tener su genoma completamente secuenciado, algo que se logró en 1998.

Adolfo Sánchez-Blanco desarrolló sus primeras investigaciones con C. elegans durante la realización de un posdoctorado en la Universidad de Stanford (Estados Unidos), donde pasó seis años tras su paso por la también estadounidense Universidad de Connecticut, en la cual estudió durante otros ocho el envejecimiento en la mosca del vinagre.

Este licenciado en Biología por la Universidad de Salamanca, que regresó a España el año pasado, impartirá el próximo 27 de enero un seminario en el Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM) de la Universidad de Valladolid sobre el C. elegans que llevará por título ‘Un pequeño organismo para el estudio de grandes cuestiones biomédicas’.

Precisamente, Sánchez-Blanco ha reconocido las diferencias que, a su juicio, ha encontrado a la hora de investigar de nuevo en España tras su paso por Norteamérica, donde las universidades "punteras" cuentan con un presupuesto "espectacular" destinado a estos proyectos.

No obstante, el científico salmantino ha reconocido que la distinción entre ambos países radica "no en la calidad, sino en el volumen", ya que en España éste "es menor", pero cualitativamente se encuentra "al mismo nivel que los países más avanzados".

Así, ha subrayado que el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca en el que trabaja está "fenomenalmente montado", lo que lo convierte en una "pequeña isla", de manera que se ha considerado "afortunado" por ello.

No obstante, ha reconocido que el contrato conseguido con el CSIC tiene una duración de tres años, circunstancia que le genera "incertidumbre", si bien le queda la opción de volver a Estados Unidos, puesto que posee la doble nacionalidad tras vivir 14 años en aquel país, aunque tiene claro que prefiere quedarse en España.

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