Empieza en Francia el juicio por las protesis mamarias PIP

Por: | Etiquetas: | Comentarios: 0 | abril 18th, 2013

Más de 5.000 víctimas, 300 abogados y cincoacusados protagonizaron en Marsella (sur de Francia) la aperturadel proceso por las prótesis mamarias defectuosas, un "macrojuicio"por estafa contra los creadores de estos implantes PIP que más de 80.000mujeres llevaron en todo el mundo hasta su prohibición en 2010.     El juicio, que tiene una duración prevista de un mes, se abrió amedia mañana después de que los magistrados rechazaran la demanda deuno de los acusados de anulación del proceso por un problema deprocedimiento.     En el centro de todas las miradas el principal acusado,Jean-Claude Mas, propietario y fundador en 1991 de la empresa PolyImplant Prothèse (PIP), que llegó a ser durante año el cuartoproductor mundial de implantes mamarios.El Ministerio de Sanidad, ofrece en su web información oficial paralas afectadas en España.  

     En buena medida gracias a su bajo precio, ya que estabanfabricadas con un gel no autorizado, un derivado de una siliconaindustrial diez veces más barato que los productos homologados.     Con ese procedimiento, que con ayuda de los empleados de laempresa ocultó a las inspecciones sanitarias, PIP logró un ahorro deun millón de euros anuales, según la acusación.     Y levantó un imperio asentado primero en Francia, pero que con eltiempo miró fuera de las fronteras galas, donde obtenía el 84 % desu facturación, esencialmente en América Latina, donde en paísescomo Venezuela se calcula que 33.000 mujeres se implantaron susprótesis.     Una maquinaria que funcionó hasta que los médicos detectaron unelevado porcentaje de ruptura de los implantes PIP, lo que llevó aabrir una investigación que sacó a la luz la estafa.     Mas llegó a la audiencia rodeado de sus abogados y en medio delos insultos de muchas de las víctimas, que le acusaron de haberlas"envenenado".     El fundador de la empresa, descrito por sus empleados como un"dictador", defiende que el gel que él inyectaba en sus prótesis eramejor que el homologado y más barato y asegura que no tenía ningúnriesgo para la salud.     Un argumento que los servicios de inspección médica no han podidorebatir, ya que por el momento no han demostrado que los implantesPIP tuvieran consecuencias sanitarias.     Aunque sí que han detectado que un alto porcentaje de ellaspresentaban anomalías, lo que hacía más sencillo que se rompieran oque supuraran.     Mas no ocultó en sus interrogatorios ante la policía queutilizaba su propia silicona, lo que le llevó a pasar varios mesesen prisión por negarse a pagar la fianza arguyendo no tenerliquidez.     Un argumento que repitió hoy ante el tribunal, donde aseguró quesus únicos ingresos son los 1.700 euros que cobra de pensión, unadeclaración recibida con pesadumbre en la sala donde asisten alproceso decenas de afectadas, que piden ser indemnizadas por losdaños sufridos.     Sus esperanzas de cobrar chocan contra las declaraciones de losabogados de Mas, que aseguran que está en la ruina, con su empresaen quiebra.     Un argumento que no cree la acusación particular, que no seexplica dónde ha pasado el dinero amasado durante una década y quesospecha que puede estar a buen recaudo en cuentas abiertas enVenezuela o en Costa Rica.     Aunque todo eso no será tratado en el proceso de Marsella, dondesolo se juzgarán las acusaciones de estafa, por las que Mas puedeser condenado a un máximo de cinco años de cárcel.     Los abogados de las víctimas también lamentan que en el banquillode los acusados no se sienten los responsables de las inspeccionessanitarias que no hicieron bien su trabajo o la empresa alemana quecertificaba las prótesis PIP y que durante años dio su aval a unproducto que no estaba conforme a las normas.

You must be logged in to post a comment.

En Liderdoctor utilizamos cookies de terceros para mejorar su experiencia de usuario y por motivos estadísticos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.
Acepto las cookies
x