Río: competir con humedad y calor

Por: | Etiquetas: | Comentarios: 0 | agosto 19th, 2016

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Calambres, golpe de calor, deshidratación, agotamiento… estas son algunas de las consecuencias de practicar deporte con temperaturas elevadas cuando no se siguen las imprescindibles medidas preventivas. ¿El calor y la humedad afectan, en definitiva, al rendimiento de los atletas en los Juegos de Río?

Manuel Villanueva, traumatólogo, director médico de Avanfi, premiado en cuatro ocasiones por la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS), deportista y maratoniano, afirma que “se puede hacer ejercicio de forma segura y competir pese a las elevadas temperaturas”.

Hasta el 60 % del cuerpo humano es agua y solo alrededor de 10 % de la misma se encuentra en el torrente sanguíneo. A través del sudor, se pierde. “Durante el ejercicio intenso en condiciones de calor y humedad, podemos llegar a sudar hasta tres litros, que es casi la totalidad del agua contenida en la sangre. Para reemplazarla, el cuerpo utiliza las reservas de sus tejidos o de los líquidos que se beben durante y después del ejercicio”, agrega el especialista
“A mayor temperatura y mayor humedad, el organismo tiene más dificultades para regular su termostato [el sudor, de hecho, es un medio de refrigeración]. Y es entonces cuando pueden aparecer los problemas asociados a las altas temperaturas. Para evitarlos, es necesario disminuir la intensidad del ejercicio y beber abundantes líquidos”, explica.

Las pautas a seguir para poder competir en estas condiciones extremas son:

  • Controlar el peso corporal, para observar el nivel de deshidratación en esas condiciones.
  • Entrenar con algo de color para comprobarla aparición de manchas blancas, fruto de la pérdida de sales.
  • Beber 500 ml de agua de 1 a 2 horas antes de hacer ejercicio.
  • Volver a beber la misma cantidad de agua fría o una bebida deportiva 15 minutos antes de hacer deporte.
  • Consumir alrededor de 150 ml de agua fría cada 10 minutos durante su práctica.
  • Ingerir medio litro de líquidos justo después de la actividad
  • Evitar la exposición directa a los rayos solares, con una gorra o sombrero, gafas y crema protectora.
  • No beber zumos o refrescos durante el ejercicio, debido a que ambos contienen más de un 10 % de carbohidratos (azúcar) y no se absorben bien en plena actividad física. Las bebidas deportivas, por su parte, contienen menos del 8 % de carbohidratos, pero recuerde que su abuso puede conducir a un exceso de calorías.

No hay ninguna diferencia entre las bebidas deportivas y el agua fresca para mantenerse hidratado. Las primeras, sin embargo, facilitan la reposición de la sal y los minerales perdidos a través del sudor.

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